CHUMINA POWER es DragSpectacular: "soy única e irrepetible"



"Soy única e irrepetible"

Chumina Power hace que la fiesta en torno al escenario sea espectacular. Artista reinventada así misma, se profesa nacida para brillar y hacer sentir. Adaptarse a un tiempo real —–a menudo difícil de digerir—–, desde un tiempo de fantasía como es el cabaret, no resulta fácil, teniendo en cuenta la evolución tecnológica actual. El mundo nos ha sorprendido, desde Miami hasta Madrid, con la aparición de esta gran diva que luce  con su traje de lentejuelas y humildad, a pesar de su grandiosa puesta en escena. La arrolladora personalidad de Chumina Power es su mayor tesoro. Hace apenas unos días presentaba —–junto a la espléndida Pupi Poisson—– el sencillo Macho caliente que ha arrasado en la red como era de suponer, dado el buen momento en que se encuentra la querida transformista. Lejos de endiosarse o pedir veneración a sus semejantes, esta gran figura de la noche se permite hacer doblete triunfal por el arco de la victoria con un nuevo sencillo —– incluido en su fabuloso elepé No soy una señora—– que lleva por título Hay amores que matan y que interpreta magistralmente con otro nombre fuerte de escena: Nacha la Macha. Está claro que esta reina tiene estrella y brilla con luz propia. Tanta luz que no necesita redbull para que le den alas a su carisma y poderoso sacrificio a la hora de compartir buenos e inolvidables momentos con sus cada vez más numerosos seguidores. Y es que resulta tan fácil predecir el futuro profesional de esta mujer de ensueño, que quien acude a sus espectáculos no dudan en señalarla como un icono de La Movida Travesti. Basta con leer una estrofa de su tema Mala Mala —–canto a la maldad de una sociedad, la nuestra, cada vez más deshumanizada—–, para comprender que estamos siendo testigo del nacimiento de una estrella mediática en toda regla, dispuesta a luchar contra las injusticias sociales y los Derechos del colectivo LGTB:

“Si crees que yo soy un ángel del Señor, te equivocas, tenme miedo a por ti voy. Y es que ya me cansé de siempre aparentar que en este culebrón yo soy la buena. Ya no me aguantaré, ya no me callaré, te haré tragar completas tus mentiras. No creo tu sermón y menos tu perdón. Me importas una mierda, ya no tienes salvación”.

-         Triunfas sobre los escenarios y en la industria discográfica. Saboreas las mieles del éxito en prensa, radio, televisión. Tu asignatura pendiente es el cine ¿Cómo ser Chumina Power y no morir en el intento?

Lo más importante es intentarlo y no quedarte con el ¿qué hubiese pasado? El tener éxito o no depende de los ojos de quien te mire. No puedes gustarle a todo el mundo y, por supuesto, tienes que estar siempre dispuesto a aceptar la crítica. Tanto la crítica negativa, la crítica constructiva o esa crítica aduladora que en ocasiones te encuentras porque caes bien como persona o profesional. En cualquier caso, un buen artista siempre sabe diferenciar las situaciones y nunca deja de tener los pies en la tierra. ¿El cine? Estoy dispuesto a escuchar propuestas cinematográficas. Tenemos muy buenos directores tanto en España como en Latinoamérica.
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      Chumina Power es un vendaval artístico ¿Te has sentido musa alguna vez?

Yo no soy musa de nadie sino una persona normal y corriente que se dedica en cuerpo y alma a su trabajo. Qué duda cabe que recibo muchas muestras de afecto de mi público y las agradezco de corazón pero, de verdad, musa de la gente puede ser Kylie Minogue o Sigourney Weaver. Chumina Power lo único que intenta es hacer sonreír a la gente sin más pretensión, con humildad y mucho respeto a los focos, al maquillaje y al sentimiento de quien te aplaude.

-         Detrás de Chumina Power existe una persona que se ha reinventado en multitud de ocasiones hasta alcanzar el reconocimiento del público. ¿Ha sido fácil la travesía hasta convertirte en una emperatriz del cabaret?

Mi travesía en la vida no tenía nada que ver con la profesión que tanto amo y a la cual me dedico. A pesar de mis estudios pisé por vez primera un escenario de manera fortuita y me enamoré del público. Me encanta que la gente sea feliz. Desde ese punto de partida comencé a vivir del espectáculo y espero seguir haciéndolo por muchos años.


-         Intentaste probar fortuna fuera de los escenarios en la industria discográfica. Tu maravillosa versión de El amor te permitió en su día acariciar el éxito junto a David Bonillo y ahora, gracias a tu impresionante disco No soy una señora estás pulverizando cifras y letras más allá de las tablas. ¿Cómo surgió tu trayectoria musical? ¿Te esperabas el exitazo que estás cosechando con temas como Que cool es ser mala, Quiero un ángel, La loca o el magnífico dueto con Nacha la Macha?

No me considero cantante aunque hace ya once años que publiqué mi primer sencillo con tres covers. Entonces vendí muchísimo pero no me considero cantante sino que la música se transformó —–por su propio peso y la decisión de miles de personas que compraron el single—–, en una faceta más de mi proyección artística. Considero a la música como una bonita pincelada a lo que es mi trabajo sobre las tablas. No soy una señora surgió porque yo mismo le propuse componer a William Luque temas representativos de las salas donde trabajo o dirijo y, una vez marcadas las directrices y el concepto que deseaba para los cortes, David Massa —–director de mis videoclips—– ha ido presentando cada canción de una manera sublime; divertida y fresca, como yo deseaba, como soy yo. Gracias a Dios ha sido un éxito encumbrado por mis compañeras Nacha la Macha y Pupi Poisson con los temas Hay amores que matan y/o Macho caliente. Siempre intento rodearme de los mejores profesionales pero, una vez más, los ojos que han mirado y los oídos que me han escuchado han vuelto a reconocer mi trabajo y el de mi equipo.




-         Chumina Power arrasa dentro y fuera de nuestras fronteras. Tus seguidores son chumineros a tope y defienden a ultranza la calidad de tu show, tu música y tu Chumi-culebrón en youtube. ¿Qué tienes que te hace tan especial para el público?

Los artistas de cabaret llegamos a unas inmensas minorías a quienes gustas, te siguen y que además es fiel a tus espectáculos. Lo que convierte a Chumina Power en especial se resume en que es auténtica, no copia a otros artistas, no plagia los movimientos ni forma de hablar de otros compañeros… En este mundillo existe mucha copia barata que está acostumbrada a echarse un cubo de mierda sobre sí misma. No existe otro secreto que justifique el cariño que le profesa el público a Chumina Power: ser única e irrepetible.

-         ¿Consideras Mala Mala a la sociedad actual?

La sociedad en la que me muevo es bastante complicada. Por otro lado, el mundo de los Drags Queen, travestis o transformistas —–quiere seguir opinando sobre la falta de consideración de algunos compañeros—– no te perdona si tienes éxito, no te falta trabajo, tienes una caché buena y te va bien a todos los niveles. La envidia está a la orden del día o de la noche. Hay gente que no encaja que a otras personas les vaya bien y hacen lo impensable (todo negativo) para obtener lo que sólo el público te puede brindar —–en su camerino tiene infinidad de fotografías con seguidores—– La envidia es terrible. En cualquier caso, he de reconocer que la sociedad no es tan Mala Mala y que en mi mundillo también se pueden forjar grandes amistades.

-         Creíamos que el muermo creativo había desembarcado a España pero un boom inesperado nos ha devuelto la esperanza. ¿Estamos ante La Movida renovada con una nueva generación de artistas?

La Movida de los años 80 es irrepetible. Todo en esta vida tiene un espacio en el tiempo ajustada a la sociedad del momento, a la economía, a la política… La Movida Travesti, por así llamarla, pasa por diferentes ciclos en los que está más o menos de moda. Los Drags Queen somos como el mar: unas veces subimos y otras bajamos. Hace una década los cómicos, artistas de cabaret… estábamos obsoletos y hoy en día nos encontramos en una etapa dulce y suprema.


-         En un futuro no muy lejano, Chumina Power quisiera ser…

Lo que quiero es seguir trabajando todo lo que pueda y lo que el público me permita. Quien no tenga claro que el público es dueño y señor de nuestras trayectorias profesionales lo lleva oscuro. No soy un artista con miras a aprovechar hasta el último cartucho. Pienso que uno tiene que saber retirarse a tiempo y de una manera digna sin necesidad de arrastrarse por el escenario, mendigar trabajo o bajar tu caché para no aceptar que ha llegado tu fin. Hasta que llegue el momento de despedirme de mi público quisiera seguir soñando y que mis seguidores sigan disfrutando al son de mi nuevo trabajo discográfico No soy una señora

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